Mayte Morodo
Mayte Morodo. Activista cultural LGTBI.
 Acabo de terminar la primera temporada de la serie “Dickinson” y no puedo evitar  recomendarla. Basada en la historia real de la vida de Emily Dickinson se estrenó en noviembre de 2019 y nos sitúa a mediados del siglo XIX. La protagonista es una Emily con 20 años vista desde la perspectiva de la actualidad. Una joven que se revela contra los roles de género que le afectan en su día a día. Fue luchadora, rebelde, incomprendida, alocada, irreverente, etc…  en resumen, como cualquier joven a esa edad en el siglo XXI frente a unos padres de la época y la sociedad. Un tiempo en el que las mujeres no tenían los mismos derechos que los hombres. De hecho el padre de la protagonista le tenía prohibido escribir porque eso estaba reservado a los varones y “avergonzaba a la familia”.

La música

La música que escucharemos en cualquiera de los capítulos nos resultará familiar por tratarse de temas muy conocidos. El casting, en mi opinión muy acertado, incluye como protagonista a una Hailee Steinfeld en el papel de Emily, además de otros actores y actrices conocidos como Jane Krakowski (Mrs. Dickinson) o Toby Huss (Mr. Dickinson), Ella Hunt, Wiz Kalifa y muchos más.

Qué mejor forma de conocer a una de las mejores poetisas estadounidenses de la historia a través de una serie fresca, con gran sentido del humor y unos guiones que sorprenderán a más de un@.

Si tengo que poner algún defecto a la serie, es que en mi opinión SI sucedió todo lo que muestra pero NO muestra todo lo que sucedió. Quizás por motivos comerciales o de puritanismo se han censurado algunos de los oscuros capítulos de su vida.

Pero veamos quién fue Emily Elizabeth Dickinson:

Nació en Amherst, Massachusetts un 10 de diciembre de 1830 en el seno de una ilustre familia americana. Cursó todos los estudios que la época le permitió como mujer que era y la consideraban una persona singular por cómo vestía, por cómo pensaba y sobre todo por su empeño en denominarse poetisa. A pesar de toda su lucha, Emily sólo pudo ver publicados apenas diez de sus cerca de 2000 poemas y siempre pasaban por una censura que los adaptaba a las normas exigidas por los editores. 300 de estos poemas estaban dirigidos a Susan Gilbert, amiga de la infancia y posteriormente su cuñada. La influencia que tuvo Susan en su obra se ocultó durante mucho tiempo y dificultó la comprensión de su poesía. Vivió muchos años recluida en su habitación dedicada a escribir.

Su poema 1691 es un claro ejemplo de poema erótico dedicado a Susan:

“Volcanes habrá en Sicilia
Y Sudamérica
Yo juzgo según mi Geografía
Volcán más cerca de aquí
Un peldaño de Lava a cualquier hora
Siento inclinación a subir
Un Cráter pueda yo contemplar
Vesubio en Casa”

Tras su fallecimiento encontraron su obra guardada y se publicó su primera colección en 1890 también alterada. No fue hasta 1955 que se publicó una colección de poesías originales en su mayoría. En 1973 obtiene una distinción en el Salón Nacional de la Fama de Mujeres (National Women’s Hall of Fame, Seneca Falls – Nueva York) cuya misión es honrar a perpetuidad a las mujeres ciudadanas de los EEUU cuyas contribuciones a las artes, deportes, negocios, educación, gobierno, filantropía y ciencias han sido de gran valor para el desarrollo de su país.

Y para terminar quiero compartir una reflexión de Emily:

“Si se quiere viajar lejos,
No hay mejor nave que un libro”.