Mayte Morodo
Mayte Morodo. Activista cultural LGTBI.

En la última década una de las conversaciones que más se comparten entre amigos y familiares es qué series has visto y si las recomiendas o no. En una de estas conversaciones, alguien me recomendó POSE y la verdad es que le estoy muy agradecida. Merece la pena por muchas razones, una de ellas es su música. Los que hemos vivido los maravillosos años 80, esta banda sonora nos transportará con nostalgia a lo vivido y disfrutando de temas como el de Whitney Houston, I wanna dance with somebody, o el Boogie Oogie Oogie de A Taste Of Honey o la gran Diana Ross con su No One Gets The Price, y muchas más joyas de la música dance. Como muchos de estos temas se han remasterizado, muchos milennials, que teóricamente no han vivido esta época, podrán reconocerlas y disfrutarlas de igual manera pues son el complemento de un gran producto que engancha y emociona.

Los años 80

POSE está situada en el contexto de los años 80 en los que el movimiento LGBT era un grupo marginado que,  junto con todos aquellos a los que situaban fuera de lo que se consideraba “normal” vivía al límite. La mayoría de las familias renegaban de sus hijos en cuanto se enteraban de que eran diferentes. Estos chic@s intentaban sobrevivir como podían, en muchos de los casos era delinquiendo con pequeños robos y much@s otr@s se veían abocados a la prostitución. Además, al mismo tiempo, el virus del VIH conocido como el SIDA arrasa como una epidemia estigmatizante del colectivo LGBT al que el heteropatriarcado considera culpable de la pandemia.

“El virus del VIH conocido como el SIDA arrasa como una epidemia estigmatizante”

POSE se desarrolla en la ciudad de Nueva York y cuenta con un gran elenco transgénero, que incluye personajes famosos como M.J. Rodríguez, Dominique Jackson o Billy Porter, interpretando los papeles protagonistas. POSE es un canto al amor y la solidaridad, los marginados se agrupan en  “familias”. “Las familias” las forman una “madre” que recoge de las calles a chicos y chicas marginados para darles un hogar. Est@s se convierten en sus “hijos e hijas”. Las “madres” se encargan de darles, además de un techo, protección, apoyo, consejos y todo ese cariño que tanto anhelan.

El punto de reunión de las casas son los “balls” o “ballrooms” donde con el objetivo de celebrar “batallas” de baile compartían sus alegrías, penas y miserias. M.J. Rodríguez (Blanca en la serie) lo define como reuniones de gente que no es bienvenida en ningún otro sitio, una celebración de una vida que el resto del mundo no considera digna de celebración. En estas competiciones primaba el voguing, un estilo de baile que se originó en la década de 1920-30, y que años después Madonna pondría de moda con su canción “Vogue” (1990). También organizaban pasarelas de moda imitando a la sociedad que tanto les discriminaba. La casa ganadora se llevaba un trofeo y el orgullo de haber vencido a las otras casas.

Solidaridad

En mi opinión POSE es una serie solidaria, profunda, emotiva, reivindicativa y colorista en la que se tratan temas como la exclusión de personas marginadas  LGBT, mayoritariamente afroamericanas y latinas. Discriminaciones que aún en la actualidad se mantienen y, aunque a lo largo de estos años se han conseguido ir reduciendo, no podemos olvidar que hay que seguir saliendo a las calles a luchar por nuestros derechos…