Ramón Martínez, profesor de lengua y literatura y escritor, ha publicado un libro en la editorial Egales, en el que desarrolla, biografía a biografía, diferentes perfiles de hombres gais a lo largo de la historia. ‘Maricones de Antaño’ empezó a gestarse en Twitter donde Ramón, después de que unos amigos escuchasen todas las anécdotas que contaba sobre las personas LGTB a lo largo de la historia le pidiesen que hiciese hilos en la red social.

Varios miles de retweets después, hoy podemos disfrutar en papel de muchas más historias  de las que contó en Twitter. Lo puedes comprar aquí.

 

¿Cómo surge la idea del libro ‘Maricones de Antaño’?

Después de los hilos que hice en Twitter, mucha gente me empezó a decir que sería interesante recoger todos los hilos e historias en un libro, para poder tener otra forma de contacto con el contenido. Internet tiene una forma muy particular de presentar los contenidos y los hilos de Twitter sobre todo son una forma muy cómoda de acceso, pero para mucha gente la letra impresa tiene una magia especial.

“Las personas LGTB tenemos un vacío de no poder encontrar iguales ni en nuestro entorno ni en las historias de personajes históricos y literarios”

Es una forma distinta tanto de conservar historias como de acceder a ellas. Entonces, justo cuando empezó el confinamiento, al tener más tiempo empecé a escribir y a ordenar ideas. Poco después, hablé con Juanma Samusenko (ilustrador) para poner en común las ideas de cómo llevarlo a cabo.

¿Tiene buena acogida el libro?

Sí. Creo que la gente, no solo la que leyó los hilos y quiere conservar las historias en papel, sino mucha gente se acerca porque hay una necesidad, en concreto en el colectivo LGTB, de poder acercarnos a determinados referentes que nos han sido negados de forma sistemática.

“El libro ocupa un lugar en el que hay una necesidad del colectivo”

Mientras las personas heterosexuales tienen a su disposición todo tipo de ejemplos en los que mirarse cuando están construyendo su personalidad, las personas LGTB tenemos un vacío de no poder encontrar iguales ni en nuestro entorno ni en las historias de personajes históricos y literarios.

El libro ocupa un lugar en el que hay una necesidad del colectivo.

¿Se estudian a los referentes LGTB en la Academia?

Por fin hay gente que en sus TFG, TFM o en sus tesis doctorales empiezan a acercarse al tema. Es un tema que ha estado absolutamente vetado durante muchísimos años.

“Es habitual que el director de tesis te recomiende no abordar un tema que tenga que ver con el colectivo LGTB”

Es habitual que el director de tesis te recomiende no abordar un tema que tenga que ver con el colectivo LGTB porque corres el riesgo de que tu tesis no se tome en serio en el mundo académico. Entonces ocurre que, ya sea por prohibición expresa, o una recomendación como fue mi caso, muchos investigadores nos hemos visto invitados, por decirlo bien, a hacer nuestra investigación sobre otro tema.

Ahora por fin hay una generación de investigadores e investigadoras que, de una manera mucho más libre, ya no tienen ningún tipo de trabas. Eso sí, sigue habiendo en la universidad gente que mira estos temas de perfil y tratan de evitarlos.

¿Existe autocensura en la universidad?

Durante mucho tiempo hubo una censura evidente. En los setenta incluso se obviaba que se pudiese hacer una tesis relacionada con el colectivo LGTB, y según ha ido avanzando el tiempo, ha seguido esa censura, y en muchas ocasiones la conciencia de censura ha provocado la autocensura.

Ramón Martinez dedicando un ejemplar en la librería Berkana, Madrid

Hay gente que ni si quiera ha sido capaz de pensar que se podría abordar algo así. Pero desde hace un tiempo, y sobre todo desde que hay másteres específicos, el tema está llegando al mundo académico.

¿Crees que hay una transformación en el activismo con el fenómeno redes sociales y la incorporación en la academia?

El activismo de los 70 desapareció. Ese activismo revolucionario, desapareció con la crisis del VIH. Ahora vivimos la herencia del activismo de los años noventa, que se centraba mucho más en la asistencia de las personas LGTB, las necesidades más puramente materiales.

Ese activismo, que está en crisis desde hace ya tiempo porque la sociedad ha ido avanzando y perfilando otras necesidades, se enfrenta a eso, a otras necesidades. Ahora ya no solo son necesarios psicólogos, abogadas y atención sociosanitaria. La comunidad LGTB ha descubierto que tiene muchas más necesidades; nos hace falta tener información que no teníamos y que ahora está disponible.

“Existe una nueva realidad gracias, por ejemplo, a las campañas específicas en las redes sociales”

Existe una nueva realidad gracias, por ejemplo, a las campañas específicas en las redes sociales. Este libro, Maricones de antaño, es un ejemplo. El activismo está en continuo movimiento y va modificando sus formas de actuar. Este es un momento muy interesante por los cambios que tenemos que realizar.

¿Crees que el feminismo y el colectivo LGTB tienen que volver a conectar?

Creo que en el feminismo siempre hay enfrentamientos de los que salen ideas nuevas y poderosas. Tuvimos las batallas de la pornografía, de la prostitución y ahora tenemos un gran debate sobre la comprensión que hacemos en torno al género.

“En este gran debate creo que es importante saber buscar los puntos de unión que nos permitan seguir avanzando”

En esto no me he querido pronunciar porque creo que no me compete. Soy un hombre gay y soy un hombre CIS y no tengo la experiencia, ni si quiera la preparación, para decir nada. Pero  creo que es importante tener en cuenta todos los puntos en común que unen el movimiento LGTB, que lucha contra la imposición de un género que nos prohíbe amar a quien amamos o comportarnos como nos comportamos y ese mensaje feminista que trabaja por abolir el género impuesto que hace que unas personas determinadas se construyan como las mujeres que no desean ser. Que es lo que decía Simone de Bouvoir.

En este gran debate creo que es importante saber buscar los puntos de unión que nos permitan seguir avanzando y por eso siempre me remito a La Conquista del Cuerpo Equivocado, de Miquel Misé, publicado en Egales. Un libro en el que da las claves fundamentales de cómo podemos seguir avanzando.

Muchas veces nos centramos en debates internos necesarios para mejorar pero olvidamos que hay una grandísima amenaza que sigue ahí y sigue ahí más fuerte que nunca. Hay que saber equilibrar muy bien y compensar que esto ha de ser debate hacia dentro y activismo hacia fuera. Porque esa amenaza está alimentándose a base de nuestras discrepancias; y es algo muy peligroso.