Valeria Vegas es periodista y escritora. Autora del libro biográfico Cristina La Veneno, obra trasladada a la pequeña pantalla con el trabajo de los Javis para Atres Player, acaba de publicar en la editorial Dos Bigotes Libérate, un “tributo a aquellos artistas, películas, canciones y salas de espectáculos que devolvieron el color y el brillo —de las lentejuelas, por supuesto— a un país que llevaba demasiado tiempo viviendo en blanco y negro. Un homenaje a esa cultura LGTBQ que, incluso en la España más gris, logró abrirse camino superando adversidades, sorteando la censura y venciendo la desconfianza de una sociedad que todavía estaba lejos de ser tolerante”.

A modo de enciclopedia, Valeria Vegas recopila en casi un centenar de entradas referencias y referentes imprescindibles para conocer al colectivo LGTB.

¿Cómo surge la idea de escribir Libérate?

Surge de ver que no había un libro en España que recogiese toda la cultura, que con el tiempo se ha convertido en contracultura, pero era cultura en su momento en los 70, los 80 y los noventa. Hablamos de películas, canciones, artistas. Si que existen libros parecidos, pero son de referentes internacionales. Son traducciones que han ido llegando a nuestras librerías.

“La idea, a fin de cuentas, nace para cubrir un vacío para el que sí que había demanda de consumo”

La idea, a fin de cuentas, nace para cubrir un vacío para el que sí que había demanda de consumo.

¿Se está construyendo el nuevo modelo cultural de las personas trans a través de las redes sociales?

En el fondo, las redes sociales sirven también para eso. Para reivindicar, para dar a conocer algo o darle la vuelta a un asunto en concreto. Creo que las redes están sirviendo para una nueva visión cultural y darle una vuelta al asunto.

“Creo que es muy positiva, para las personas LGTB, el desarrollo de los nuevos canales comunicativos a través de las redes sociales”

Veo las redes muy útiles cuando se utilicen para bien; cuando las redes se utilizan para mal, por esa grieta en la que entra la maldad representada en la persona de turno. Siempre digo que la maldad es intrínseca al ser humano. Siempre va a haber alguien malo que está en las redes al igual que en la calle.

Creo que es muy positiva, para las personas LGTB, el desarrollo de los nuevos canales comunicativos a través de las redes sociales.

Saltaste a la fama por la serie de Cristina ‘la Veneno’. ¿Crees que hace 13 años, cuando se aprueba la Ley de 2007, España estaba preparada para una serie tan transgresora?

Valeria Vegas firmando en la librería Berkana ejemplares de Libérate, editado por Dos Bigotes

Sin duda, la serie es un reflejo del avance sociocultural de este país. Prueba de ello es que las editoriales no querían el libro, aún guardo los mails de dos editoriales muy importantes de este país, donde decían que consideraban que no había público para ese tipo de personajes. Además, consideraban a Cristina como un personaje difícil.

“No me cabe un cisma en medio de una lucha. Cuando surge esa brecha, es cuando entra el enemigo”

Nunca he confiado en el barómetro de las industrias porque sé que, efectivamente, se equivocan. Quizá la serie viene de ese avance cultural y del empeño de los creadores, los Javis. Quizá era el momento, afortunadamente.

¿Alguna editorial te ha reconocido el error?

No no, pero estoy segura de que, cuando vieron el éxito que tiene Cristina, se han arrepentido.

¿La nueva generación de creadoras y creadores viene más reivindicativa?

Totalmente sí. Además de los Javis, también Abril Zamora, a la que tengo una admiración absoluta porque está como guionista, directora, productora y actriz. Hay un trabajo por el contenido joven y actual que está renovando la sabia.

Valeria Vegas firmando ejemplares de su último libro

¿Tiene que haber núcleo de unión entre las personas trans y el feminismo?

Totalmente. Todo lo que viene de la exclusión, y las mujeres han estado excluídas, sean trans, CIS, tiene que estar unido. Tenemos que estar las mujeres unidas; no me cabe un cisma en medio de una lucha. Cuando surge esa brecha, es cuando entra el enemigo.