Cataluña otra vez en la encrucijada electoral
Cataluña otra vez en la encrucijada electoral
David Lerín

Han pasado diez días de las últimas elecciones autonómicas en Cataluña y creo que es un bueno momento para hacer un examen sosegado, pedagógico y objetivo de las mismas. Para ello, vamos a realizar un análisis del sistema de partidos resultante de dichos comicios y de las formaciones políticas relevantes en el panorama político catalán.

En primer lugar, el sistema de partidos de Cataluña confirma otra vez más su carácter multipartidista. Que también podemos definir como pluripartidista o polipartidista, en este caso acentuado con la entrada de Vox en el nuevo Parlament. No obstante, este multipartidismo encierra en su seno dos grandes bloques divididos en una dialéctica de “independentismo” versus o “constitucionalismo” o “unionismo”, que tiene mucha más fuerza que la tradicional división izquierda-derecha, que no desaparece del todo pero que ha perdido peso a partir del inicio del proceso soberanista.

Constitucionalistas

En el primer grupo, formado por los partidos señalados como “constitucionalistas”, “unionista” o “españolistas”, podemos incluir a Ciudadanos (Cs), a Vox, al Partido Popular (PP) y al Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC-PSOE), aunque este último ha intentado, en estos comicios, salirse de este eje territorial, apelando al “diálogo” y “a tender puentes”. En el segundo gran bloque, representado por las formaciones “independentistas”, nos encontramos a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Candidatura d’Unitat Popular (CUP), Junts per Catalunya (JxCat) y el resto del espacio posconvergente extraparlamentario, Partit Nacionalista de Catalunya (PNC) y Partido Demócrata Europeo Catalán (PdCat). Al margen de estos dos grandes grupos podemos situar a En Comú Podem (ECP), coalición de izquierdas contraria a la independencia pero favorable a una consulta o referéndum pactado sobre la misma. Analicemos estos espacios políticos y a las organizaciones que los conforman a partir del resultado obtenido en estos comicios.

En el bloque denominado “constitucionalista” o “unionista” percibimos una reconfiguración evidente del voto. El apoyo perdido por Ciudadanos (5,57%), que baja 25 puntos, ha ido claramente al PSC (23,04%) y a Vox (7,69%). El primero, que ha sido el partido más votado, ha sabido recuperar buena parte del voto sustraído por la formación naranja en anteriores comicios con un candidato que arrastraba una gran valoración popular tras su paso por el Ministerio de Sanidad. Por su parte, Vox ha conseguido irrumpir electoralmente, 11 escaños, con un mensaje agresivo contra el independentismo, que, en buena parte, ya se estaba produciendo en el propio Cs. En contraste, el Partido Popular (3,85%) no consigue recoger ningún voto de la formación de Arrimadas, perdiendo otro escaño más.

Independentistas

Por otro lado, en sector “independentista” los cambios han sido menos profundos. ERC (21,30%) consigue la mayoría en este gran bloque, aunque solo supera a Junts per Catalunya (20,04%) por un solo escaño. De hecho el espacio posconvergente en global (JxCat, PNC y PdCat) consigue más votos que ERC. En este sector independentista el gran vencedor es la formación anticapitalista CUP (6,67%), que aumenta de 4 a 9 escaños, no perjudicada en estas elecciones por el sistema electoral al obtener representación en todas las circunscripciones, duplicar su representación en Gerona y ampliar en dos escaños la de Barcelona. Por el contrario, el fracaso es evidente en el Partido Demócrata Europeo Catalán (2,51%) de Àngels Chacón y David Bonvehí, que queda fuera del Parlament, a pesar de contar con el apoyo del ex presidente de la Generalitat Artur Mas. Otra derrota todavía más aguda lo encarna el PNC (0,15%) de Marta Pascal. Este partido también desgajado del espacio posconvergente obtiene un resultado paupérrimo, siendo superado por todos los demás grupos extraparlamentarios, salvo por Izquierda en Positivo.

Fuera del estos dos grandes grupos, como ya hemos mencionado, se sitúa En Comú Podem (6,87%), que mantiene los mismos escaños que tenía en las elecciones pasadas y que centró su campaña en un mensaje claramente social y en la necesidad de un cambio de izquierdas en la Generalitat, que aglutinara a las fuerzas progresistas, léase PSC, ERC, CUP y la propia En Comú Podem. Sin embargo, esta opción es difícil que se vislumbre, siendo más plausible un gobierno de ERC con JxCat, apoyado, de forma directa o indirecta (abstención) por la CUP.

La abstención en Cataluña

Por último, comentar el posible impacto del incremento de la abstención en esta cita electoral, producto sobre todo de la pandemia, que se concretó en una caída de la participación en más de 25 puntos respecto al 2017, quedándose por debajo del 54%. Los datos del CIS y del CEO, previos a las elecciones, anticipaban que parte del electorado “constitucionalista” sería el más afectado por la abstención, ya que el 11% de votantes del PP y Ciudadanos afirmaban que no iban a ejercer su derecho al voto, frente al 0 % y 1 % de la CUP y JxCat, respectivamente. El resto de formaciones registraban una posible abstención entre el 2% y 4 %, unos datos no tan preocupantes. Esto ha podido provocar que el número total de votos independentistas haya superado, en esta ocasión, el 50% del total de electores.