David Hernández
David Hernández. Periodista político y amante de la cultura.

Vivimos tiempos convulsos. 2020 ha sido el año en el que nuestras vidas se han puesto patas arriba. Un año en el que todas nuestras debilidades han quedado al descubierto. La fragilidad del ser humano se ha hecho más evidente que nunca. Hemos visto cómo cada día morían cientos de personas, algunas a nuestro alrededor. Hemos sentido miedo. De distinta manera, pero lo hemos sentido. Temor a morir o a perder a algún ser querido, a quedarnos sin trabajo, a no poder llegar a final de mes, a no recuperar la vida anterior a la llegada de la covid-19…

“Nos dijeron que saldríamos más fuertes, que, tras esta situación, seríamos mejores”

Nos dijeron que saldríamos más fuertes, que, tras esta situación, seríamos mejores. Pero no. Quienes necesitan de la inestabilidad y del miedo de la sociedad para imponer un proyecto político subyugador se han dedicado a entorpecer la labor del Gobierno en su lucha contra la pandemia. Una gestión que, en ocasiones, ha tenido sus desaciertos, como ha ocurrido en los distintos países del mundo, y a la que el Partido Popular y Ciudadanos, contagiados por la ultraderechista Vox, no han aportado. Y no porque no se les haya permitido como nos hemos cansado de escuchar en su relato, sino porque han preferido jugar a desgastar al Ejecutivo, haciendo una oposición feroz, destructiva, pensando en fines electoralistas y no en el bienestar de la ciudadanía.

La red se ha llenado de blogs disfrazados de medios de comunicación que se dedican única y exclusivamente a lanzar noticias falsas con el mismo objetivo de desgastar al Gobierno para impulsar el proyecto de la ultraderecha. La misma técnica que utilizaron Jair Bolsonaro en Brasil o Donald Trump cuando logró alzarse en el poder en los Estados Unidos. Aunque, en el caso de España, con una mayor agresividad aprovechando la grave situación que nos ha tocado vivir.

Fragilidad del sistema

La crisis sanitaria ha dejado al descubierto la fragilidad de todo nuestro sistema. Las recetas que se aplicaron en la crisis económica de 2008 no fueron más que simples parches como denunciaban ya algunos partidos políticos como el PSOE, UPyD o, más tarde, tras su aparición, Podemos. Eran necesarias medidas expansivas. Gran parte de la sociedad fue consciente de ello. En la Puerta del Sol, el Movimiento 15M insistía en la necesidad de fortalecer el sistema de bienestar, cuya debilidad ha quedado al descubierto. Muchos jóvenes se fueron al extranjero, con sus carreras y sus másteres bajo el brazo, para trabajar de camareros, porque en nuestro país no podían aspirar a ningún puesto de trabajo, ya que cada día bajaban las persianas de comercios, establecimientos hosteleros y todo tipo de empresas. Otros, en paro o con trabajos precarios, salíamos a las calles a defender nuestros derechos, a pedir oportunidades y a exigir el fin de la corrupción y la apuesta por reforzar lo público.

“En la Puerta del Sol, el Movimiento 15M insistía en la necesidad de fortalecer el sistema de bienestar”

En aquella crisis, como en la actual, cerraron diversos medios de comunicación. Justo en el momento en el que más necesario se hace conocer la verdad. Nuestra sociedad necesita de medios informativos independientes, que arriesguen y se atrevan a contar lo que pasa en las calles y en las instituciones. Por eso, admiro la valentía por lanzar un nuevo diario en estos tiempos tan convulsos y no puedo sentir más que gratitud y orgullo por poder formar parte de él. Pero, sin duda, pese a todos los obstáculos y dificultades que supone emprender en tiempos tan convulsos, éste es el momento. AHORA. El momento crucial es AHORA.