Antonio Rubén Gálvez García
Antonio Rubén Gálvez García es Policía Municipal en Fuenlabrada
 Preguntas que debemos hacernos hoy en día ante las dudas y críticas sobre su existencia, a pesar de que  a lo largo de la historia han sido muchos los esfuerzos por visibilizar y documentar lo que en silencio se vivía desde, seguramente, el inicio de los tiempos.

La violencia de género es un grave problema con afectación a nivel global y con independencia de la situación geográfica, del estatus social, del nivel socioeconómico o educativo, de religiones y culturas. Afecta a todas las mujeres de forma directa, aunque, como todo problema, no lo hace en todos los estratos sociales con el mismo índice de incidencia.

Principales problemas en la identificación

Uno de los principales problemas en la identificación de esta lacra social es la infradenuncia o la falta de denuncia existente de la situación en la que se encuentran las mujeres víctimas de violencia de género. Lo que dificulta su estudio y los análisis cuantitativos oficiales, así como la posible implantación de mecanismos que favorezcan la interposición de denuncia, minimicen los riesgos e incrementen la seguridad de las víctimas.

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La infradenuncia podríamos definirla como todo acto que podría ser sujeto de denuncia, pero que por diferentes motivos queda al margen de cualquier tipo de reclamación por parte de la víctima existiendo muchas variables por las que las mujeres deciden no dar el paso a denunciar su situación.

Según datos publicados por el ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad de España en el año 2020 han sido 45 las mujeres que han sido asesinadas víctimas de la violencia machista en nuestro país. 38 de las 45 mujeres asesinadas, un 84,4%, no había presentado denuncia previa frente a 7 víctimas en las que sí existía denuncia previa, tan sólo un 15,6%, siendo 6 de las denuncias presentadas por las propias víctimas y en 1 de los casos la denuncia fue interpuesta por otra persona.

“¿Qué ocurre con esas mujeres que no dan el paso a denunciar?”

Con todo lo anteriormente expuesto surgen grandes incógnitas: ¿Qué ocurre con esas mujeres que no dan el paso a denunciar? ¿Qué les impide denunciar su situación? Y, aún más, ¿es posible que las mujeres víctimas de violencia de género no denuncien su situación debido a que existen otros aspectos de su vida (familiar, documentación, economía…) que cobran más importancia que la violencia sufrida? Poder tener respuesta a estas preguntas, entre otras,  sería de vital importancia para articular mecanismos en torno a la falta de interposición de denuncia de unos hechos que se cobran anualmente la vida de muchas mujeres en España y en el resto del mundo.

Evaluación de las posibles variables

La evaluación de las posibles variables en torno a costes y beneficios de interponer una demanda es uno de los principales pensamientos que una mujer víctima de violencia de género se plantea antes de interponer una denuncia contra su agresor, tal y como éstas afirman. Son muchas las teorías que intentan dar respuesta a por qué una mujer que es víctima de violencia machista no rompe con su agresor.

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En un estudio realizado por la Delegación de Gobierno para la Violencia de Género de 2015 se apunta a que las razones que fomentan la infradenuncia serían los diferentes miedos (al maltratador, a las consecuencias, al proceso judicial), la vergüenza (a reconocer lo tolerado, a exponer toda su situación…), el deseo de no perjudicar al agresor (evitando repercusiones negativas), el no complicar las cosas (prefieren tomar soluciones ajenas a las vías judiciales), la sensación de  culpabilidad, el temor a represalias y por presiones familiares o del entorno.

“La violencia de género afecta a todas las mujeres”

Tal y como se ha contado la violencia de género afecta a todas las mujeres, pero existen ciertos estratos sociales en los que la incidencia es más devastadora. Es el caso de las mujeres migrantes víctimas de violencia de género en las que se produce una revictimización, siendo víctimas por el mero hecho de ser mujeres y con el añadido de ser migrantes. Las barreras del idioma, la falta de apoyo familiar y de red social, el desconocimiento de las leyes y administraciones del país al que migran, la experiencia personal de las administraciones y cuerpos de seguridad de sus países de origen son algunas de las características diferenciales que sitúan a las mujeres víctimas de violencia migrante en una situación más delicada, provocando no sólo que no se interponga denuncia sino que no se atrevan a verbalizar su situación de ninguna otra forma. La incidencia de infradenuncia en el colectivo de mujeres migrantes se acentúa debido a todas las dificultades añadidas a su situación.

Intervención institucional

La intervención a nivel institucional se hace esencial para paliar la problemática existente en el análisis e intervención sobre la infradenuncia en las mujeres víctimas de violencia de género. Siendo imprescindible la instauración de políticas sociales cuya prioridad sea salvaguardar la integridad de todas las mujeres.

El acercamiento de los recursos existentes a nivel municipal, autonómico o estatal cobra una especial relevancia así como las acciones de promoción y prevención desde etapas educativas iniciales.

Recursos de los que dispone la víctima

El conocimiento de los recursos de los que disponen las víctimas, sus derechos y todo el apoyo que podrían tener a su alcance se convierte en objetivo prioritario. Si anteriormente hemos comentado que la mujer analiza los recursos de los que dispone y su situación para tomar la decisión de romper con su silencio, lograr que sea conocedora de todos los recursos de los que  dispone es imprescindible para salvar, en ocasiones, su propia vida.

Por todo ello es indispensable que se ponga a disposición de toda la ciudadanía la cartera de servicios (económicos, viviendas, apoyos, con menores…) de una forma más cercana y más publicitada, lo que favorecerá a la toma de decisión de la víctima pudiendo así salvar vidas en esta lucha que toda la sociedad debemos mantener contra quienes enmascaran, defiendan y ejerzan la violencia de género.