Francisca García Gallego
La presidenta de ACAI, Francisca García, denuncia que el RD que prepara Sanidad favorece el aborto farmacológico eliminando derechos a las mujeres. Foto cedida

Poco antes del cambio de la cartera ministerial, el ministerio de Sanidad anunció que se estaba elaborando un Real Decreto por el que, según la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI) se generaliza el aborto farmacológico. Una situación que, tal y como denuncia Francisca García Gallego, presidenta de ACAI, vulnera los derechos de las mujeres al no dotarlas de la posibilidad de elegir la técnica que quieren para su interrupción voluntaria del embarazo.

¿A quién beneficia este recorte en las libertades sexual y reproductiva de la mujer que afecta a la capacidad de elección en el aborto?

No sé a quién beneficia. Desde luego a las mujeres no las beneficia en nada porque no van a acceder a un aborto provocado de calidad. No van a poder decidir qué técnica van a utilizar para interrumpir el embarazo, con un buen acompañamiento.

Sobre el aborto farmacológico: “a quien puede favorecer, si es que favorece a alguien, es a la industria farmacéutica y no a las mujeres”

Pueden venderse así muchos medicamentos. Por tanto, a quien puede favorecer, si es que favorece a alguien, es a la industria farmacéutica y no a las mujeres. No sé en quién están pensando desde el ministerio de Sanidad pero desde luego le hacen un flaco favor a las mujeres y a cumplir con la ley del 2010 y con la autonomía del paciente.

¿Hay un lobby de médicos y médicas objetores de conciencia contra el aborto que haya podido presionar hasta tal punto que ahora salga este decreto?

No sé si hay un lobby. Si que queda claro que en diez años no se ha podido conseguir lo que, desde el punto de vista de la calidad de la prestación, habría sido lo adecuado. Y es que lo adecuado sería la implementación en la sanidad pública unidades ambulatorias especializadas para realizar la interrupción voluntaria del embarazo con calidad.

“El acceso al aborto va a garantizar derechos a la mujer, pero no van a cambiar el sentido si va a haber menos embarazos no deseados”

En ese sentido, no se ha conseguido que se cumpla con la ley del 2010. En ese aspecto es un fracaso que de alguna manera aliado con la objeción de conciencia, que más que objeción de conciencia es objeción profesional puesto que solo ofrecen una técnica en la que la mujer lo resuelve todo sin implicación de profesionales. Es un fracaso para nosotros desde las expectativas que abría y sigue abriendo la ley del 2010.

El decreto que quieren presentar venía a reforzar la naturaleza de la Ley que es prestar un servicio de calidad a las mujeres, definiendo qué características sanitarias y profesionales tienen que tener los centros para garantizar que las mujeres puedan interrumpir el embarazo en unas condiciones básicas y para todas iguales.

¿Qué significa para el conjunto de profesionales que habéis estado durante años haciendo el trabajo de dar esta opción a las mujeres esta actuación?

En realidad, para nosotras que llevamos luchando desde el 85, intentando implementarlo en la sanidad pública con unas condiciones de calidad, es bastante decepcionante. Y si leemos en qué se basan para cambiar estas circunstancias se ve perfectamente que faltan a la verdad porque durante muchos años no es que estén los centros públicos estén saturados, ahora sí por la pandemia, pero no se ha implementado porque las autoridades sanitarias no han querido implementarlo.

Es triste, pero al final el aborto va a ser una prestación sanitaria de segunda categoría, estigmatizada. Porque no se ponen a disposición de la paciente todas las técnicas para que sea ella quien elige.

Negáis la afirmación que hace el ministerio que dice que el método farmacológico evita las interrupciones de repetición. ¿Carece de rigor científico?

Ninguna evidencia científica dice que las técnicas de IVE vayan a prevenir un embarazo no deseado. Lo dicen todos los organismos internacionales; entiendo que aquí el ministerio está faltando a la verdad.

Para la prevención de embarazos no deseados lo que se necesita es una buena política anticonceptiva y en educación sexual. El acceso al aborto va a garantizar derechos a la mujer, pero no van a cambiar el sentido si va a haber menos embarazos no deseados.

Todas las evidencias dicen que para prevenir un embarazo no deseado se necesita una buena política de educación sexual.