WWF pide a Ribera que no transfiera Las Tablas de Daimiel

Solicitó este martes al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dirigido por Teresa Ribera, que retrase la transferencia del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel a la Junta de Castilla-La Mancha

WWF
Solicitó este martes al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dirigido por Teresa Ribera, que retrase la transferencia del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel a la Junta de Castilla-La Mancha

La organización ambiental WWF solicitó este martes al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dirigido por Teresa Ribera, que retrase la transferencia del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel a la Junta de Castilla-La Mancha hasta que ésta adopte una nueva política agrícola de menos extracción de agua por el regadío. Según informa Servimedia.

Ribera y el presidente de Castilla-La Mancha visitaron esta tarde el Parque Nacional de Cabañeros, donde anunciaron que han culminado las negociaciones sobre el traspaso de competencias de gestión de los Cabañeros y Las Tablas de Daimiel desde el Estado al Ejecutivo autonómico. WWF reclamó a Transición Ecológica que no avance en la transferencia de Las Tablas de Daimiel hasta que Castilla-La Mancha no reduzca las extracciones de agua del acuífero y active un cambio en los sectores productivos de la zona hacia su sostenibilidad e independencia del agua.

Veintiséis años después de ser declarado oficialmente sobreexplotado, el acuífero de la Mancha Occidental, del que se alimenta el parque nacional, está en una situación realmente dramática, ya que el nivel del agua subterránea que necesita el ecosistema se sitúa casi por debajo de los 20 metros, según WWF.

WWF

Por tanto, esta organización consideró que no existen garantías de que el traspaso del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel suponga una mejora, ya que “la Junta de Castilla-La Mancha sigue fomentando nuevos cultivos de regadío que suponen un consumo rígido y estructural (inflexible) de agua”.

A pesar de la situación crítica no se han tomado medidas para reducir las extracciones, ni para acabar con las innumerables extracciones ilegales, tanto por sobrepasar el derecho de riego o por carecer de derecho. A esta situación se añade que la Junta de Castilla-La Mancha ha solicitado públicamente la extracción de 100 hm3 adicionales para seguir manteniendo este modelo totalmente insostenible”, apuntó.

Además, WWF se opuso a la intención de la Junta de Castilla-La Mancha de alimentar el acuífero artificialmente con el trasvase de aguas desde la denominada ‘Tubería Manchega’, procedente de la “mermada cuenca del Alto Tajo”.

Plan inaceptable

Para WWF, se trata de “un plan inaceptable” y supone “una huida hacia adelante” que agravará la situación del acuífero, ya que con ella se mantendrá la misma presión de extracción del regadío y se obstaculizará el abastecimiento natural del lugar de la descarga hídrica de los Ojos del Guadiana, donde debería manar el agua hacia Las Tablas.

Por ello, la organización solicita retrasar la transferencia de Las Tablas de Daimiel hasta que no exista un inicio de aporte de agua desde los Ojos del Guadiana y se amplíe su superficie protegida a través del dominio público hidráulico de los ríos que le alimentan y de montes de utilidad pública adyacentes. Para ello, WWF pidió reducir las extracciones de agua con medidas del Gobierno de Castilla-La Mancha que desincentiven y persigan los usos ilegales a través de las inspecciones de la Política Agraria Común (PAC). También reclamó que se adopten mecanismos de apoyo al secano en cultivos leñosos, que mejoren el valor añadido de la producción mediante el paso de los cultivos a régimen ecológico, el asesoramiento obligatorio y permanente al regante y la mejora de la rentabilidad por litro consumido en las cooperativas, entre otros.

Asimismo, WWF pide a Transición Ecológica que refuerce los sistemas de control telemático, de campo y sanción de la Confederación Hidrográfica del Guadiana y mejore la Ley de aguas para reforzar la prevención de la sobreexplotación de los acuíferos con penas que desincentiven las extracciones ilegales e impliquen con responsabilidad a las comunidades de usuarios en el control efectivo.